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martes, 29 de noviembre de 2011

25 de Noviembre. Contra la Violencia.



Un ruido de golpes. Silencio.
En el pecho recoge los pedazos
de un amor esparcido por el suelo,
un puzzle roto que, un día se elevó
como una torre para escupir grillos
y expulsar sapos, sin llanto y congoja.

No más silencio, no más golpes,
no más ruido de manos fuertes,
no más lágrimas sin sentido.

Y brotaba la hiedra en su jaula
levantándose de sus raíces;
y crecía sobre el muro la esperanza
dejando atrás el miedo desterrado
y la ira amontonada en un armario.

En ese último azote, se atrevió a increpar
y a ponerse de pie con todas las heridas,
en el cuerpo y en su alma, con valor suficiente
para empujar la puerta y salir caminando.





Pégale a una pared. Reyli


jueves, 28 de octubre de 2010

A final de mes...


Y a final de mes, los restos de la nevera y los estantes mudos, sólo una mirada vacía en el lugar de la leche, una huella reseca
de  preguntas.

Encima de la mesa facturas que hacen cola para bailar con algún billete cojo y los números esperan en el interior
de una hucha.

El trabajo es una hoja aplastada que alguien ha lanzado a la papelera porque no tiene nombre, ni hambre, ni voz,
ni dudas.

Sólo unas manos que nacen de la tierra y crecen sin ramas, hojas baldías que sin abrigo mueren en la intemperie,
juntas.

Y así, la vida resulta un escaparate frío de pobres que se asoman con las ganas prestadas y la voluntad de saldo impuestas, e injustas



martes, 21 de septiembre de 2010

BURKA


Y naciste con la sentencia

del dedo acusador,

de ese hombre que es tu padre,

tu marido o tu hermano.


Eres culpable de llevar el soplo

de la vida,

de callar cuando la sangre te hace

impura,

culpable de amamantar el futuro

con tus pechos,

culpable de mirar con otros ojos

la luna y su horizonte.


Por eso te envuelven entre paredes

de algodón

en tu cuarto de castigo;

te tapan con tela de cortina

igual que una pared sin ventana

para que no llegue la luz de fuera

que es tu calle prohibida,

tu paso acordonado

y tu amor en la penumbra.


HISTORIA

La burka comienza a vestirse entre los años 1901 y 1919 durante el reinado de Habibulla. Este rey celoso de su propiedad femenina que ascendía a doscientas hermosas mujeres en su harén decide imponer esta vestimenta a sus princesas para que otros hombres no se vieran tentados y la belleza no traspasara las puertas del Palacio. Muchas princesas eran cubiertas por burkas bordados con hilo de oro. Esta prenda salió de palacio y se puso de moda entre las mujeres de clase alta para protegerse de la mirada del pueblo. Y alrededor de los años cincuenta su uso se extendió al país entero.

En 1992 los fundamentalistas llegan al poder, entrenan a los talibanes, quienes desde el 1996 ordenan la utilización obligatoria de esta prenda. A partir de aquí, cubrir a las mujeres con esta vestimenta ha supuesto que no llegue hasta ellas, ni la educación, ni la sanidad, ni la cultura, ni el trabajo, ni la libertad.

La maternidad Malalai parece una isla en este mundo de locos al estar rodeada de un muro de cemento construido por los talibanes, con dos ventanucos diminutos. Al otro lado del muro acampan los hombres, hablan a través de los ventanucos con sus mujeres como si la maternidad fuera un acto abstracto que no perteneciera a la humanidad. Una vez que han nacido los hijos, estos no crecen bajo el calor de la madre ni con la mirada protectora de ella, es la burka quien amamanta a estos niños, rompiendo cualquier lazo con la madre.

Los jóvenes que trabajan en el Ministerio de la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio patrullan la ciudad con látigos y palos buscando entre las mujeres alguna uña esmaltada, alguna pierna sin pantalones, alguna carcajada, o todo aquello que no se considere decente en una mujer.

El adulterio está castigado con la lapidación. El 87% de las afganas afirman ser víctimas de violencia de género. Y lo lamentable de esta situación es que los años de invasión de Estados Unidos en Afganistán no ha propiciado ninguna mejoría sobre los derechos humanos con respecto a las mujeres.

Tal vez si le contáramos esta historia a Scherezade la protagonista de las ‘Mil y una noches’ pensaría que en un siniestro cuento, pero tristemente la realidad supera con creces la fantasía.

miércoles, 14 de abril de 2010

14 de Abril Republicana




Y ocurrió... cuando el mundo cambiabas sus tierras por laurel, y el azul, por el blanco sonido del agua, ocurrió, que llegaron millones de manos con pájaros alados y pusieron un nuevo color al horizonte de nuestra bandera.
Ocurrió que nadie empujaba ya en el andén porque habiamos comprado el billete y tocaba viajar con las ventanillas abiertas para que entrara a puñados el aire en todos los vagones de este tren.

Ocurrió en primavera, cuando la naturaleza sin pudor insulta a los miedos del invierno. Ocurrió que al campo le crecieron amapolas y violetas asbriendo paso entre los ciegos. Ocurrió, que dejó de ser la novia esquiva que ponía trabas a los sueños y se dejó conquistar, pues ya conocía aquel lecho abatido al menos una vez.

jueves, 29 de octubre de 2009

AFRICA


No hay consuelo en la voz de los tambores

África grita

con la garganta reseca de polvo.

Nadie parece escuchar su lamento.

Nadie se detiene a oír el ruido

que hacen las grietas de esta inmensa isla abandonada.

África grita, llora, gime, patalea y calla

se retuerce miserable entre batallones de moscas

en el labio del cadáver huérfano.

No.

No hay consuelo,

nadie parece oír el ruido

que hacen las grietas de esta inmensa isla abandonada.





Poema: Encarni Fernández Sánchez.


(Para la música antes si quieres escuchar el video)