Y ocurrió...cuando el mundo cambiabas sus tierras por laurel,y el azul, por el blanco sonido del agua,ocurrió,que llegaron millones de manoscon pájaros alados y pusieron un nuevo coloral horizonte de nuestra bandera. Ocurrió que nadie empujaba ya en el andénporque habiamos comprado el billetey tocaba viajar con las ventanillas abiertaspara que entrara a puñados el aireen todos los vagones de este tren.
Ocurrió en primavera, cuando la naturalezasin pudor insulta a los miedos del invierno.Ocurrió que al campo le crecieron amapolasy violetas asbriendo paso entre los ciegos.Ocurrió,que dejó de ser la novia esquivaque ponía trabas a los sueñosy se dejó conquistar, pues ya conocíaaquel lecho abatido al menos una vez.
En Semana Santa me encontraba tumbada a la orilla del mar, sin pensar en nada, con el soltemplado sobre micara, me faltabahacer un hoyo en la arena y meter toda la responsabilidad en él para quedarme totalmente tranquila. Ésta sería una solución psicomágica al estiloAlejandro Jodorowsky, solución que simplemente pasa a ser simbólica en un acto en el cual entra a formar parte el inconsciente.Pero como soy escéptica y la única película que vi de este director fue ‘Santa Sangre’ y me tuvo toda la noche sin dormir, con un terror psicológico que me hirió por dentro, desconfío de sus trucos mágicos.
En el fondo nos inventamos los ritos para transcender más allá de nosotros mismos, para pertenecer a una comunidad, a un pueblo, o simplementeque sirvan de símbolos quenos den una identidad frente a otros.Para mí, celebrar la Semana Santa sólo significa la trascendencia de una estación a otra, la muerte del invierno y la resurrección de la primavera, una fiesta pagana que los cristianos tomaron como suya para rellenar con ritossus preceptos de fe.
Pero estoy en la playa, esta vez no me he traído libro para leer,me conformo con oír las olas de mar, sé que queda lejos pero al otro lado está África. Antes de venir he leído el discurso de Doris Lessing cuando recibió el Premio Nobel de Literatura en diciembre de 2007, lo he encontrado enuna revistacon el sello de la Biblioteca Municipal que según mi hermana rescató con varias revistasmásantes de ser enviadas al contenedor de reciclaje. Después de muchos meses es lo primero que leo en este formato que no sean libros de estudio, y aunque el discurso es largome deleité en cada párrafo. Ahora que en el mes de Abrilse celebra el día del libro, ella narraba su estancia en Zimbabue por los años 80 de visita a un amigo que ‘echaba una mano a África’ siendo profesor en aquellas escuelas que carecían de todo; aulas sin material, sin libros, sin atlas, así que cuando alguien de Europa visitabaaquellos lugares abandonados,todos pedían libros, que le mandaran libros. Ellos querían leer.
Y mientras no quería pensar en nada, ni siquiera en mis Prácticas de Educación Social, me venía a la mente el contraste de este lado del charco, inundado de Bibliotecas, de libros, de escuelas con material, y sin embargo, las estadísticas nos cuentan el poco interés por la lectura, la falta de motivación de los/as jóvenes por aprender. En seguida pienso en lo mayor que soy para ser estudiante, en las ganas que tuve siempre de aprender, en los pocos libros que había en casa, por no decir ninguno, y que tal vez por eso mi primer cuento lo robé, después me hice el carnet de bibliotecay a partir de ahí soñaba con tener muchos libros.