lunes, 29 de abril de 2013

Vacío nada poético

Este fue un ejercicio que hicimos en Café de Palabras:
¿Y si el corazón tuviera abre fácil?



 Fue en el supermercado que me enamoré de un garabato de carne y hueso, pero  fue por el  abre fácil  de mi corazón que venía defectuoso  de fábrica.  Abierto como una lata de refresco y desaparecida la efervescencia,  me siento como un líquido edulcorado sin gas. Si abro la nevera  puedo igualarme a un paquete de salchichón con fecha caduca, que una vez rasgado el plástico se debe conservar en un lugar frío. Y frío se ha quedado el envase, con el agujero de una anilla al tirar y deteriorado como cualquier trozo de panceta rodeado de moho. Desde la última compra desconfío de los amores en oferta.


14 comentarios:

Tracy dijo...

No poético pero real.

emejota dijo...

Ayyyy las ofertas tentadoras, primero conviene mirar su fecha de caducidad porque muchas veces nos meten gato por liebre. Bss.

Montserrat Sala dijo...

original y hermosa metáfora. Como siempre me dejas sin aliento y vomitando exclamaciones, por haber tomado alimentos fuera de la fecha recomendada.
Los amores de oferta, hay que mirarlos con lupa.
Un abrazo.

San dijo...

Si es que nadie da un duro por cuatro pesetas, ya sabes, las ofertas a veces tienen esas cosillas.
Un abrazo.

MAMÉ VALDÉS dijo...

¿En que super compras...? Un saludo.

Maruja dijo...

Real como la vida misma. Un saludo.

Sindel dijo...

Siempre pienso que las ofertas tienen alguna trampa, pero soy reincidente en comprarlas.
Un beso :)

G a b y* dijo...

Las vueltas del corazón! Nunca se sabe. Prefiero las llaves maestras, dicen que son efectivas. Pero no sé si me he vuelto muy desconfiada o qué, tampoco me fío de ellas.
Besos!
Gaby*

Mar dijo...

Muy bueno, Encarni. Los amores de oferta... creo que no convienen :)

Bss.

fus dijo...

Las ofertas ofertas son.

un saludo fus

Neogéminis dijo...

jajajaj ya se sabe que a la larga, lo barato sale caro!
=)

Ana dijo...

Es cuestión de azar, mira Sabina, buscó en las rebajas de enero y no le salió mal.

Yo creo que el corazón tiene siempre un abrefácil y un cierra difícil. O viceversa...

Charo dijo...

Yo tampoco me fío ya de las ofertas. He decidido ahorrar para comprarme lo más caro del mercado y si no consigo el dinero pues...no me lo compro y asunto terminado.
Me ha gustado mucho el relato. si te pasas por mi blog encontrarás un regalo para tí, de mí, porque sí.Un beso

Unknown dijo...

Bueno, y las ofertas del tres por dos? .... O bien están para comer ya, o aguantan en la reserva un par de...semanas más ;)