En esta convocatoria que Alberto V. trae esta semana, sobre el
mar, la mar, no puedo resistirme, porque me encanta. Participo
con un microrrelato y dos minipoemas.
NEPTUNO
En clase aprendió que el mar estaba habitado por el dios Neptuno. Esa
tarde caminó hasta la playa e introdujo los pies en el agua. Fijó los ojos en
el horizonte y dijo: si me amas quiero una señal. Sonrió ante la estupidez del
juego. De pronto notó un picotazo en el tobillo y vio alejarse un pez. Cuando
quiso salir de la orilla su cuerpo se llenó de escamas.
I
Remuevo la arena
buscando algún verso
que llevarme de tu orilla,
un puñado de palabras
en mi reloj de tiempo
que acurruque el sonido
del mar en mis oídos
y contenga este instante
de vida en un poema.
II
Me disuelvo en tu
abrazo
de agua
y lleno de sal
todos mis rincones
para ser contigo
la espuma de tus olas
la saliva de mis besos
y a-MAR-te