jueves, 25 de abril de 2013

Este jueves, terrorismo

 Como prenda de vestir
Salió de aquel cuartucho, con la mirada que se le conceden a los humanos y que él utiliza para mostrarse como una persona a pesar de las esposas que sujetan  sus manos. Lo juzgan por la sangre imborrable que tiene en ellas, por la memoria  de  las familias que cuentan los vacíos  que no se llenan de recuerdos y fotos.  El asesino, de ínfima corpulencia que desbordado de odio abanderó una desgracia, ahora, aguarda un veredicto sentado en el banquillo. Las familias, en cambio, esperan que la conciencia le ate un nudo alrededor del cuello  como una corbata.

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23 comentarios:

Matices dijo...

Por mucho que se perdone no existe el olvido, cuando alguien atenta contra otros siempre queda aquí el dolor que hace penar a los familiares otra condena perpetua.
Nadie puede juzgar este dolor.
100 que llegan..
Besos

Tracy dijo...

Por mucha pena que les caiga, los que verdaderamente han caído y sus familiares, llevan una losa encima que no se las quita nadie.

G a b y* dijo...

Puede tranquilizarles ver la ejecución, sin dudas, pero lo perdido ya no es recuperable.
Cuánto dolor y hasta odio tal vez, son capaces de causar estas personas totalmente enajenadas del valor de la vida.
Muy buen micro, me gustó como lo expresaste.
Besos:
Gaby*

San dijo...

Si supiera que tiene conciencia y que esta se remueve, igual su mayor condena seria esa, pero dudo que sepa de que van lo buenos sentimientos.
Un beso.

Leonor dijo...

Es tan duro ver que un asesino tiene sus derechos cuando te han arrebato un ser querido! Y si además la ley juega a su favor ya es para desesperarse.

Un beso.

Montserrat Sala dijo...

Es digícil para las familias de las víctimas, olvidar, no solo a la persona que les falta, sinó que cuenta también el agravio que representa,la burla de la que han sido objeto.
La corbata de la que hablas, seguro que les gustaría vérsela puesta a los responsables.
Un abrazo.

rosa_desastre dijo...

" que la conciencia le ate un nudo alrededor del cuello como una corbata"
Benévola tu vestimenta... yo cambiaria la corbata por un nudo corredizo de soga y un empujoncito a tiempo.
Besos

Valaf dijo...

La venganza no siempre es condenable. En ocasiones está más que justificada.

Un beso

Cecy dijo...

Estos dolores no hay condena que los aliviane, acompañan con el vacío del recuerdo que no podrán reflejar. Mientras los monstruos no tienen un dejo de arrepentimiento.


Un abrazo:)

Neogéminis dijo...

No creo que tenga conciencia. Creo que el odio ya la ha matado.

Un relato contundente.
Saludos!

juliano el apostata dijo...

pero si parecía un santo... Y AUN ASÍ VIOLÓ...
pero si no se le conocía un carácter maluto... Y AÚN ASÍ MATÓ..
pero si nunca mató una mosca... Y AÚN ASÍ PUSO UNA BOMBA...
así son las cosas...o suelen ser así...
medio beso.

Juan Carlos dijo...

Buen juego el del físico del espantajo ese y su acción. Los marginados tienden a ser sociópatas, por eso tantos de ellos llegan a terroristas o dictadores.
Buen relato, amiga. Besos.

Lupe dijo...

Hola Encarni.

Lo malo de esta gentuza es precisamente que no tienen conciencia. Aunque a lo mejor, en el fondo, muy en el fondo, en la soledad de su merecida celda, quizá lleguen a sentir cierto ahogo alrededor de su cuello. ¡Ojalá!

Me ha encantado la forma en que lo has relatado.

Un abrazo.

Lupe

Sindel dijo...

En estos casos no creo que haya condena que pueda equiparar el crimen cometido, ni aun la misma pena de muerte puede aliviar el dolor de todas esas familias destruidas.
Un beso enorme.

JESÚS dijo...

Me ha ocasionado tristeza tu foto en diario jaén con las manos subidas en protesta el día del juicio. No es por ti, ni por la causa, todo está más que justificado. Símplemente porque conozco más de uno y una que a veces participan en estos actos, pero puede ocurrir que el autor o autora sea especie protegida, entonces es todo al contrario, transforman al autor en víctima y la víctima en autor y similares sinsabores.

Encarni dijo...

Jesús, una buena reflexión la tuya. Creo que cuando ocurre una desgracia de este tipo que comentamos, todo a su alrededor es triste. Alzabamos los brazos para decir ¡Basta ya¡! Después de leerte recordaba aquel poema que decía: ... cuando vinieron a por los comunistas, no protesté porque yo no era comunista... y así nadie protestaba hasta que le llega al turno de uno/a y ya nadie protestaba porque no había nadie para protestar.
En este caso, mi apoyo fue más afectivo y emocional que político, pero eso no sale en la prensa y tampoco importa mucho.

emejota dijo...

Esto es una terrible realidad que conviene asumir y no olvidar para luego obrar en consecuencia. Cada cual tendrá la suya.
Qué relato tan bien escrito, para variar. Bss.

Carmen Andújar dijo...

No se si se arrepentirán en algún momento; pero la familia es casi imposible que lo pueda perdonar, es demasiado el dolor.
Un abrazo

Teresa Oteo dijo...

¿Perdonar? imposible, pensar en la venganza es inevitable aunque no nos devuelva a nuestros seres queridos.
Triste...
Un beso!

Charo dijo...

He conocido, por mi trabajo, bastantes terroristas y muchos se ríen en tu cara y celebran los atentados...pienso como alguna otra persona en los comentarios,que la corbata es algo muy suave para poner en su cuello...Lo bueno, es que nosotros por suerte para ellos no nos ponemos a su altura.
Muy buen relato
Un beos

casss dijo...

Tendrá que cargar con la desgracia que abanderó, de por vida. La familia... no hay consuelo y la búsqueda de justicia, es una manera de encontrar el sentido de la vida perdido.
Muy bien llevado, buen trabajo!!!

besos

Alicia Gonzàlez dijo...

¿Conciencia? me cuesta pensar que la tengan, y en caso de que exista estará tan enferma como quien es capaz de pasar día y meses observando a alguien con la única intención de matarle. Un besote

LAO Paunero dijo...

perdoname la tardanza Encarni, pero en un simple relato transcribes muy bien que nadie puede escapar a la conciencia que te perseguirá hasta el final. ¡Muchos saludos!