lunes, 12 de marzo de 2012

Mentiras (Microrelato)

(Foto E. Fernández)

Descubrió una verdad pequeñita, que revoloteaba hacía tiempo sobre su cabeza como un buitre, la escupió igual que un vomito en la almohada y la presintió recién nacida agitando sus manos, por eso le dolió que apareciera en el umbral de su vida. La cubrió con harapos para que nadie descubriera su vulnerabilidad y la disfrazaba de grandes elocuencias porque nadie prestaba atención a las verdades, ya que las mentiras andaban como reinas por el mundo.

19 comentarios:

felicitat dijo...

Me gusta esa foto Encarni! Hay verdades que duelen mucho, hay mentiras que andan como reinas y parece que no duelen, pero marchitan. El texto lo noto muy profundo Encarni, como si se tratara de un sentimiento herido.
Un abrazo,

MAMÉ VALDÉS dijo...

La mentira se puede inventar la verdad no, un saludo.

Dilaida dijo...

Es que las mentiras son mucho más ágiles que las verdades.
Bicos

San dijo...

Si es que las verdades duelen más Encarni igual por eso hay quien las disfraza ¿no?
Un abrazo.

Campanilla dijo...

Precioso y original texto. Es que las mentiras siempre van disfrazadas, incluso a veces, de verdades, y son difíciles de reconocer... Besos.

Eastriver dijo...

Pero precisamente por eso las verdades a veces nos resultan incómodas. La mentira, en ocasiones, es cuestión de comodidad. Nuestra capacidad de autoengaño es infinita.

Buen texto.

Pepe dijo...

Triste mundo este en el que hay que disfrazar la verdad, por miedo a que nos hieran, a ser vulnerables. Si la mentira y la falsedad son moneda común, son el envoltorio con el que ponemos a buen recaudo nuestra verdad, mal nos irá. Me ha gustado tu entrada, no tanto lo que expone.
Un abrazo.

Neogeminis dijo...

Verdades pequeñitas frente a mentiras grandes...una pelea desigual!

Saludos!

Raticulina dijo...

Lo releo lentamente por tercera vez, me gusta. Cuida esa pequeña verdad, aliméntala, y guíate por tu instinto para saber como, cuando y a quien enseñarla sin disfraz.

En cuanto al aspecto formal del texto solo hay algo que no me gusta, el tiempo verbal de "la disfrazaba". Tiquismiquis que es una:-D

Un abrazo

mariajesusparadela dijo...

Arrópala, Encarni. Y mímala, para que crezca y reluzca.

José Vte. dijo...

Ya decían que una mentira habilmente camuflada y manipulada iba apoderándose poco a poco del mundo hasta convertirse en una incontestable verdad.
Casos hay a cientos.

Un abrazo

Isabel Martínez Barquero dijo...

No obstante mi aversión a los absolutos en la escritura (verdad, engaño, bondad, maldad..., ya que son individuales de quien los enfoca), buen microrrelato, de corte ético-filosófico.
Lo cierto es que en el mundo campean las mentiras con una poca vergüenza aplastante. Allá quien se las crea.
Un abrazo, Encarni.

nocheinfinita dijo...

Qué gran verdad es este micro¡¡

Un abrazo

Montserrat Sala dijo...

Cuando he visto una fotos llena de pinchos he pensado: Esto no teminará bién. No me he equivocado, pero lo cuentas tan bonito, que no me importa. Recibe un abrazo apretado.

J. G. dijo...

No has podido ser más certera.

Utopazzo dijo...

Sobre verdades, habría que hablar largo y tendido, e incluso, saber qué es verdad, y qué no lo es...
Sobre mentiras, recientemente vi un documental científico, sobre las veces que el ser humano miente al cabo del día. Por término medio, unas veinte veces al día... el que menos miente, por término medio sólo tres. Pero al final, todos mentimos; y es que la verdad está tan trillada ya, que nadie la cree.

Documental: "¿Verdadero, o falso?"
http://utopazzia.blogspot.com/p/documentales.html

Un abrazo.

Gloria dijo...

Aunque reinen en el mundo, yo siempre con la verdad por delante, me fío más de ellas.
me gusta tu blog, te dejo enlace del mío por si quieres visitarme, un saludo desde Tenerife.
http://gofioconmiel.blogspot.com/

Esilleviana dijo...

De las mentiras siempre dimana alguna flaqueza que hace de la inseguridad y la fragilidad un nuevo presente.

Un fuerte abrazo E.
(siempre escribiendo sobre temas importantes).

:)

virgi dijo...

Puro simulacro y falsedad, Cuando era joivencita nunca creí llegara este grado de descreimiento.
Besos, Encarni.