CLARA OBLIGADO se presentó sencilla, igual que si hubiéramos llamado a su puerta y nos hubiera recibido con ropa de andar por casa y nos hubiera ofrecido tomar asiento para compartir un café en una tarde lluviosa. Vino sin adjetivos, sin ornamentos, con nombre propio. Se sentó entre nosotros y mezcló su sentido del humor argentino con nuestras ganas de acompañarla. La tarde se hizo deliciosa con sabor a palabras.
Nos reunimos con Clara en la cafetería ‘Las Batallas’, por una parte gracias al Centro Andaluz de las Letras que la invita a presentar su nueva obra ‘El libro de los viajes equivocados’ y por otra a la Asociación cultural Lapislázuli que ha tenido la gentileza de invitarnos (como participantes del taller de narrativa) a asistir e este encuentro casi furtivo antes de la presentación. Al ser pionera en los talleres literarios, intercambiamos nuestras experiencias, nuestro taller había sido un taller exprés, y ella comentó que, sus talleres tienen varios niveles, y los del último nivel ya son escritores que publican sus obras.
Un compañero comentó que se negaba a escribir porque pensaba que ya había muchas obras y muy bien escritas (algo que yo misma he pensado alguna vez), en ese momento, la escritora se dirigió al compañero y dijo: eso es como decir que no follo porque hay muy buenos amantes. Y nos echamos a reír, cierto que no lo habíamos visto de esa manera. Porque la relación de la escritura es una relación amorosa, no nos quepa duda. También afirmó que si escribíamos éramos creadores, algo que nos venía grande pero que nos llenó de complicidad.
Confieso que no había leído nada de esta escritora; unos días antes estuve mirando en la biblioteca y solo pude encontrar un relato corto de un libro en el que colaboraba junto a otros escritores. El relato me pareció exquisito, no porque se titulara ‘Hombre con mujer en la cocina’, sino porque asociaba la idea de la cocina con la evolución del hombre y la sexualidad a través del tiempo en regresión hasta volver al presente con el postre.
Ya en la presentación del libro, continuó con su calidez y su forma natural de expresarse. Desde nuestro breve encuentro había conseguido que la viéramos cercana, casi como una amiga de toda la vida, afable y accesible.
Después Lola Romero nos leyó el primer capítulo del libro y quedamos embelasados con la historia y con la voz. Y recordé el relato que leí; si aquel hacía una evolución de la humanidad, éste hacía una involución en espiral como una caracola.El libro promete ser interesante y ameno.

Aquí podéis ver una pincelada 'Madison, Los puentes de' de este nuevo libro de Clara Obligado.
Fotografía y texto:@ E. Fernández