miércoles, 10 de julio de 2013

Este Jueves. Historias detrás de las pinceladas.

                                                                                Mujer sentada de Miró

 LA PUERTA DE DOS MUNDOS

A veces hay puertas que se cierran y echan raíces tan profundas que se convierten en un muro de piedra, en una línea fronteriza de un mapa con dos mundos.
Ella navegó desde Cuba, con la maleta llena de sueños y promesas, con el hambre doblada en un rincón del equipaje. Trajo su piel oscura y sus ojos claros, su enorme culo y una bicicleta.
Vino con un dios embotellado que descorcha en los amaneceres fríos. Ella, predica por las calles mientras te vende un paquete de bragas negras sin encajes o un pijama de estrellitas o calcetines de olvido.
Los hijos que trajo como alforjas o que engendró en una noche de putas, crecen lejos de sus manos y de sus besos. Por eso se le enreda el pelo, como la vida que pega tirones y le pincha una rueda en mitad de la nada.
Él quiso ser torero de plaza y ruedo, de orejas y capotes hasta que la vida se le quedó en un palmo, en un hilo de suero y hospital, y con todo, pudo aferrarse al capote y salir a hombros a la calle. Desde entonces cada noche antes de acostarse pone un vaso de agua en su mesita para tragarse los programas de mierda junto a un puñado de pastillas a las que le nacen hilos en su cabeza, en sus manos, en su cuerpo.
La conoció una tarde de domingo de compraventa de tejidos y carne morena. La subió a su casa y se quedó a dormir un año y varios días. Pero él se cansó de vomitar al diablo y de rezar sin calzoncillos arrodillado frente a la cama. Y una mañana sin despunte sacó sus bártulos a la calle y cerró la puerta tras de sí. 
Ella al volver de su trasiego vio sus pertenencias arrojadas al desprecio y se acomodó junto a los enseres a esperar que la puerta en su muro de silencio abriera una rendija para colarse de nuevo.

Más cuadros en casa de Neogeminis


PD.: Este relato lo escribí hace dos años, espero que valga para este jueves. Ando poco inspirada últimamente. 

20 comentarios:

Tracy dijo...

A mí me ha encantado, que sea de hace dos años, no indica nada más que hace dos años escribías así de bien.

Neogéminis dijo...

¡Cómo no va a valer, mujer! una historia preciosa hilada con gustito agridulce de vida difícil y corazones desbordantes.
Muchas gracias por participar, Encarni!
=)

Sarah- Writter dijo...

Madre mía Encarni, ¡ qué relatazo! ¿ te cuento un secreto? mi próxima novela se desarrolla casualmente allí en Cuba ( la Habana):)

Te ha quedado precioso, me encanta. Alli efectivamente a las putas se les llama Jineteras. Es una pena que la mayoría sean tan jóvenes. Demasiada pobreza. Un beso, sigue así.

rosa_desastre dijo...

Es lo que tiene un cuadro abstracto, que solo es cuestion de dejar libre la imaginacion y madre mia como lo has hecho tu. Tiene frases sublimes...
"Vino con un dios embotellado que descorcha en los amaneceres fríos" me quedo con esta. ¡salud, artista!
Un besazo

Fabián Madrid dijo...

Esto es demasiado complicado para mi. Solo veo girones tuyos de vez en cuando. A lo mejor era tu forma de ver la vida de entonces...
Un beso.

G a b y* dijo...

Caramba! la historia que has sacado de adentro de esa pintura! Lo abstracto puede parecer complicado de descifrar, pero sin dudas invita a que la imaginación pasee de lo lindo y se recree a sus anchas. Muy bueno Encarni, me encantó!
Besos:
Gaby*

Cecy dijo...

La historia tiene un Girón que te envuelve en viento, y te retuerces, sufres y sientes a flor de piel.
Que bien que la hayas traído.
Que bien poder leer tan buena historia.

Un abrazo :)

JACC dijo...

Me da igual cuando lo escribiste. Me ha cautivado la historia. ¡Que buena!. Enhorabuena. Un saludo.

Juan Carlos dijo...

Ya te lo había leído. Lo sé porque es un relato inolvidable, con su amargura y essas estupendas metáforas.
Besos.

Montserrat Sala dijo...

Hola Encarni: Eres al dueña y señora de las metáforas brillantes. queda demostrado y homologado. Un placer siempre.

Te envío toda mi admiración y las gracias por compartir,estos hermosos textos.
Un besito.

LAO Paunero dijo...

Creo que los relatos cuando son auténticos carecen de época, gracias por compartirlo Encarni....

Charo dijo...

Cómo son los calcetines de olvido?...Me ha encantado tu relato.

Sindel dijo...

Qué suerte que lo hayas posteado, es un relato maravilloso, duro y melancólico, con tu estilo, ese que te genera todo tipo de emociones al ir leyéndolo.
Me encantó!!!
Un beso enorme.

Carmen Andújar dijo...

Un relato desgarrador y lleno de imaginación, que te ha inspirado el cuadro. La vida a veces es demasiado dura.
Un abrazo

San dijo...

Durísimo y muy triste, pero escrito con la dulzura que te caracteriza. De este tipo de pintura suele gustarme los colores que utilizan, y que puedo imaginar lo que deseo, y esto nunca coincide con lo que el autor quiere decir.
Un abrazo.

Pepe dijo...

Sólo puedo hacer una cosa, Encarni: APLAUDIR. Me he dejado enredar en tu relato, me ha sabido a muy poco, historia de dos seres marginados por la vida, juntos por un tiempo. Metáforas brillantes para describir esa marginalidad que les aqueja, esa falta de afecto, esa necesidad del otro, ese hartazgo posterior por parte de uno de sus protagonistas. Historia triste, historia dura, pero sobre todo, historia brillantemente expuesta. Te felicito por ello.
Un abrazo.

Begoña Rosamarchita dijo...

Eeeey aquí estoy jaja ! Tu relato ha mejorado con los años, como el buen vino. Me encanta lo del dios embotellado, en general la descripción de ella golpea más que la de él y la historia es dura pero sabrosa. Me ha encantado ^^

Cristina Piñar dijo...

¡Esa es mi Encarni! ¡Menudo relato! Me ha gustado mucho leerlo y no me importa nada que sea de hace dos años. Un beso.

Lucia M.Escribano dijo...

Ha sido un acierto rescatarlo querida Encarni, realmente duro el relato, pero contado con una dulzura que anima a terminar el post.
Besos querida amiga.

Auxi González dijo...

Símplemente estremecedor...