lunes, 10 de junio de 2013

Natura



El río con su fuerza,  vibra en mi pecho, como si al escucharlo, mi interior se llenara de vida.

Y las raíces esperan incansables las notas del agua al cruzar por su lado.

El chopo en su orilla balancea las hojas desde sus  ramas en un lenguaje casi tan humano como una caricia.

El ojo del árbol  observa mi silencio.


El perfume de la tierra junto a la madera se impregna como una melodía por el aire.



Cierro mis ojos y siento que la vida me hace un lugar en esta quietud.



6 comentarios:

emejota dijo...

Impresionante texto e imágenes. Eres intensa querida, mucho. Bss.

San dijo...

Precioso Encarni, alguna de esas imágenes ya las tenemos vividas ¿verdad?
Un abrazo lunero.

LAO Paunero dijo...

muy lindo Encarni, personalmente me impactó lo del "ojo del árbol", saludo afectuoso...

Natàlia Tàrraco dijo...

Y en esa silla espero, observo, vivifico, me enamoro y el entorno me saluda.
Feliz martes impregnado de natura.

JACC dijo...

... en esa quietud me gustaría encontrarme. Felicidades.

Ana dijo...

Integrarse en y con la naturaleza es una buena manera de reencontrarse con una misma.

Disfruta de esa quietud.