miércoles, 12 de diciembre de 2012

Este Jueves a cuatro manos : Se vende

Este Jueves Chelo nos proponía escribir un relato a cuatro manos, una experiencia que he compartido con Toni  del Blog 'Buscando las coordenadas'  y ha sido gratificante y divertido. Y este ha sido nuestro resultado:

  LA CASA DE ORIÓN
Tonete ya no cobra el paro y la pensión de su abuela (que, muy amablemente, sus señorías han llevado al peluquero para que le recorten las puntas, y algo más) no les alcanza para sobrevivir. Y ella repitiéndole “ten cuidado, no vayas a caerte”. A Tonete, lo que está por caérsele, son las lágrimas. Su abuela es una joya: cocina de maravilla, confecciona unas batas que ríete tú del arte de la mismísima Coco, cuenta deliciosas historias siempre distintas y vive amancebada con un ordenador. Tonete le había propuesto a la abuela Gema venderla a una familia rica, “pagarían una fortuna por alguien como tú, luego te secuestraría y regresaríamos juntos a casa”. A la abuela no le ha parecido bien. “Con qué cara me presentaría ante el altísimo, después de semejante estafa. No hijo, hay que ser realistas”. Y ahí sigue Tonete, colgando el rótulo de “Se vende” en el balcón.
Nada más poner el cartel, llamaron a la puerta. Al abrir, apareció la cara conocida de una joven que le gritó el tiempo que llevaban sin verse. Después, con el mismo entusiasmo, dijo que deseaba comprar la casa, con la condición de que la abuela quedara incluida en el contrato. La anciana, al escucharle desde la cocina, quiso descubrir  cual de las amigas  de su nieto trataba de hacer negocio con ella. Al verle la cara, sonrió. Se trataba de Julia, la niña que se escapó de casa hacía muchos años y pasó la noche en el cuarto de Tonete, en silencio, mirando las estrellas. La abuela Gema llevó  los niños al balcón y les contó la historia de tres estrellas que siempre caminaban juntas en el cielo. Desde ese día, la casa de la abuela pasó a ser ‘La casa de Orión’. Ahora, Julia, con el rótulo en la mano y llena de júbilo, sugirió que compraba a Tonete, si él también estaba en venta.

Más manos juntas  en Casa de San

30 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

También yo compraría a una abuela así.

Tyrma dijo...

Un relato estupendo, Encarni, dulzura y buen hacer se conjugan a la par.
Me ha encantado, leerte nuevamente.
Un beso.

Eastriver dijo...

Las abuelas son todo ternura. Bueno, la mayoría...

El relato bien. Una pregunta: cada uno escribió un párrafo?

Tracy dijo...

Una abuela es siempre un valor seguro.

Sani Girona Roig dijo...

Hola pareja,

Me encantan las historias de cuentos... y ese...
"La abuela Gema llevó los niños al balcón y les contó la historia de tres estrellas que siempre caminaban juntas en el cielo." es algo delicioso.

Muy buena idea, bien trenzada.

Muac & Muac

Natàlia Tàrraco dijo...

Muy bien conjuntadas esas cuatro manitas para lograr un relato que acaba bien, todos contentos gracias a la casa de Orión que trae buen fario. Estupendo cuento a veinte dedidos.
Felicitaciones y besitos Toni y Encarni.

Neogéminis dijo...

Original tinte que le han dado a esta historia. No me lo esperaba, pero felizmente, se cosecha lo que se siembra y se ve que esta abuela ha sido buena sembrando!
Felicitaciones a ambos autores. el texto les ha resultado muy bien amalgamado.

Leonor dijo...

Me gustan las historias con final feliz. La casa de Orión es casi una casa encantada porque dentro de ella se respiran buenas sensaciones.
Las abuelas, habría mucho que hablar de este tema.

Un beso.

G a b y* dijo...

Una historia muy tierna,donde la abuela se cotiza por lo que es, una estrella más en los cielos de la vida. A pesar de los momentos difíciles, el cariño y la unión, parecen primar.
Mis felicitaciones al dueto, han hilado una historia cálida y amena.
Besitos!
Gaby*

Cristina Piñar dijo...

Me gustan estas historias tiernas y con final feliz. ¿Quién no iba a comprar a esa encantadora abuela? Aunque también, ¡vaya ocurrencia la del nieto! Al final, todos felices y comiendo perdices (bueno, o potaje de la abuela, claro) Un beso.

Fabián Madrid dijo...

Me ha gustado la historia y la fusión o mezcla de dos relatos para sacar solo uno. Esto es escribir a cuatro manos. Felicidades a los dos.

diego dijo...

Preciosa historia. Tonete, Julia y la abuela, el nuevo cinturón de Orión :)

juliano el apostata dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=v8xWtVqdIzA

mirar al cielo...
medio beso.

rosa_desastre dijo...

Un giro de cuento a la mitad de la historia... no hay nada que una abuela no pueda cambiar con los sabores en la cocina, con los remiendos en la ropa con la imaginacion para poner nombre a la adversidad.
Besos a los dos

Toni dijo...

Natàlia, nos ha descubierto!!

Esilleviana dijo...

Estoy leyendo con curiosidad los relatos de este jueves para intentar sacar hasta donde ha escrito cada una de las participantes. Y en vuestra casa de la abuela no estoy completamente segura donde empieza una E y donde una S jaja; es un historia muy bien tratada: con realismo, ternura, actualidad, sensibilidad y emoción, tiene todos los ingredientes precisos y suficientes para enganchar.

un abrazo a las dos :))

Matices dijo...

Ya llevo leído unos cuantos y a medida que leo más paso más a disfrutar del contenido que de saber quien es quien, pues se torna tarea imposible y en vuestro caso creo que casi más...
Hay personas que se agarran al corazón de los que tienen alrededor y luego pasa esto, que se merecen lo mejor y que les tengan presentes cuando las cosas flojean...
Felicidades equipo!!

No entendí yo lo de "nos han descubierto, pero al leer el final del tuyo... (vale, no digo ná)
Besos

emejota dijo...

Os ha quedad genial, para variar niña, o será mi gusto por tu estilo compartido en este caso con mucha maestría. Bssss.

emejota dijo...

Os ha quedad genial, para variar niña, o será mi gusto por tu estilo compartido en este caso con mucha maestría. Bssss.

Juan Carlos dijo...

Me ha encantado. Muy reconfortado por ese buen rollo, que llevo una mañana de fiesta entre relatos tristes y noticias "reales" en que necesitaba leer algo así.
Muchos besos.

José Vte. dijo...

Una ternura de abuela y un encanto de relato, bien escrito a cuatro manos.

Un abrazo

Teresa Oteo dijo...

Ayyyy las abuelas!!!! si no fuera por ellas... aunque la idea esa de venderla a la familia rica a mí ma ha encantado voy a proponérselo a mi madre a ver si hacemmos negocio jajaja
Besos a las dos.

Teresa Oteo dijo...

Perdón!! los besos son para los dos!! jejejej
Más besos!

Teresa Oteo dijo...

Perdón!! los besos son para los dos!! jejejej
Más besos!

Alfredo Cot dijo...

Eso si que es rentabilizar una compra, abuela y nieto incluidos.
Dos partes dos, como en los toros bien definidas y continuadas, con alguna referencia encantadora.

Abrazos

San dijo...

Esta casa ¿quien no quiere comprarla? Una abuela y un nieto llenos de encanto, como estos dos escritores, cuenta cuentos diria y creo que no me equivoco. Preciosa historia y un final de diez.
Besos para los dos.

Carmen Andújar dijo...

Muy tierna historia, con esa abuela que todos nos gustaría tener. Tiene ese toque surrealista que le hace brillar.
Un abrazo

Sindel dijo...

Hermoso relato, se han lucido a cuatro manos, es tierno y dulce.
Me encanta el final!!!
Un abrazo.

Pepe dijo...

Mis abuelas murieron cuando yo era pequeño, así que no me importaría pagar un alto precio por tener la oportunidad de disfrutar de una abuela, que creo fundamental en el bienestar y equilibrio de cualquier familia. Bonita historia la que habeis imaginado entre Toni y tú.
Un abrazo.

Paco Aguilar Barranco dijo...

La historia se iba abriendo ofreciéndote diversos caminos, parecía que te podías perder y una llamada a la puerta te deja uno sólo, inesperado y feliz. En este mundo tan agrio cómo se agradece, de vez en cuando, un caramelo.