domingo, 2 de mayo de 2010

Historia de las madres. Autor desconocido.


Como sigo bastante ocupada, tanto más quizá que antes, con la consiguiente sequía de ideas propias, no porque no las tenga, sino porque no tengo la tranquilidad que este menester requiere, pues, las tomo prestadas, y de paso felicitar a todas las mujeres que son mamás.
Un beso muy fuerte.

Hace unos meses atrás, cuando recogía a los niños del colegio, otra madre a la que cual conocía bastante bien, se me acercó.

Norma estaba histérica y muy indignada. -¿Sabes lo que tú y yo somos?" me preguntó. Antes de que yo pudiera darle una respuesta, mas que la verdad no sabía yo cuál era, ella me empezó a contar la razón por la cual me hacía esa pregunta.

Parece que ella recién venía de renovar su licencia de conducir en la oficina de tránsito. Cuando la oficial que tomaba los datos, le preguntó cuál era su ocupación. Ella no supo que responder. Al percatarse de esto la oficial que tomaba los datos le dijo: -"A lo que me refiero, explicó la oficial, es sí trabaja usted o es simplemente una." -"Claro que tengo un trabajo, le contestó, soy mamá". A lo que la oficial respondió: -"No ponemos mamá como opción. Vamos a ponerle ama de casa. Fue la respuesta mujer.

Había yo olvidado por completo la historia, hasta que un día a mí me pasó exactamente lo mismo, sólo que esta vez, en la oficina del ayuntamiento. La funcionaria era obviamente una mujer de carrera, eficiente, de mucha postura, y tenía un título muy despampanante que decía "Interrogadora Oficial".

-"¿Cuál es su ocupación?", preguntó. ¿Qué me hizo contestarle esto? No lo sé. Las palabras simplemente salieron de mi boca.

-"Soy una Investigadora Asociada en el Desarrollo Infantil y Relaciones Humanas."

La funcionaria se detuvo, el bolígrafo quedó congelado en el aire, y me miró como si no hubiese escuchado bien. Repetí el título lentamente, haciendo énfasis en las palabras más importantes. Luego, observé asombrada como mi pomposo anuncio era escrito en tinta negra en el cuestionario oficial.

-"Me permite preguntarle", dijo la funcionaria, con un aire de interés, -"¿qué es exactamente lo que hace usted en este campo de investigación?"

Con una voz bastante calmada y pausada, escuché contestarle "Tengo un programa continuo de investigación (qué madre no lo tiene) en el laboratorio y en el campo (normalmente me hubiera referido a lo anterior como adentro y afuera). Estoy trabajando para mi maestría (la familia completa) y ya tengo cuatro créditos (todas mis hijas). "Por supuesto que el trabajo es uno de los que mayor demanda tiene en el campo de humanidades, ¿Alguna madre está en desacuerdo?, y usualmente trabajo 14 horas diarias (en realidad son más, como 24).Pero el trabajo tiene muchos más retos que cualquier trabajo sencillo, y las remuneraciones más que solamente económicas, también están ligadas al área de la satisfacción personal.

Se podía sentir una creciente nota de respeto en la voz de la funcionaria, mientras completaba el formulario. Una vez terminado el proceso, se levanto de la silla y personalmente me acompañó a la puerta. Al llegar a casa, emocionada por mi nueva carrera profesional, salieron a recibirme tres de mis asociadas del laboratorio, de 13, 7, y 3 años de edad. Arriba podía yo escuchar a nuestro nuevo modelo experimental en el programa de desarrollo infantil (de 6 meses de edad), probando un nuevo programa de patrón en vocalización.

¡Me sentí triunfante! ¡Le había ganado a la burocracia! Había entrado en los registros oficiales como una persona más distinguida y indispensable para la humanidad que sólo "una madre más".

La maternidad, qué carrera más gloriosa. Especialmente cuando tiene un título en la puerta.

6 comentarios:

emejota dijo...

Muy bueno, muy inteligente la madre en cuestión.
Por cierto no sabes como te entiendo, vamos que no he empezado a escribir hasta los 60 por motivos semejantes a los tuyos. Ahora ya le toca a mi persona, que ya iba siendo hora. Admiro a todas las que sois capaces de ser madres, trabajadoras por diversas razones y encima escribir en vuestro blog. ¿Cómo no vais a acabar rendidas? Un abrazo.

JUDA dijo...

Qué historia tan elegante. Mi mujer también es investigadora. Tiene tres proyectos de investigación.

Un abrazo del investigador Asociado.

latrís dijo...

Jajaja, muy bueno encarni, y cierto! porque te achican un poco como digas que te dedicas a tus labores.
Mis cuatro campos de investigación no hacen más que aumentar mi campo de investigación día a día, aunque me tenga muy absorvida.... me encanta mi profesión!!!!!
Un besazo y feliz día mami!!!

beker dijo...

Un proyecto de investigación magnífico y de larga duración, te felicito. Un abrazo

Encarni dijo...

emejota, si lo que nos sobra es trabajo, lo que nos falta es una nómina, por lo demás ser mamá tiene sus compensaciones. Lo de escribir puede esperar. Un abrazo.


Juda, me ha hecho gracia lo del investigador asociado, jaja, la verdad es que si la investigación es compartida, mejor que mejor.
Un abrazo, investigador.

Latrís, la primera vez que me fui a matricular en la Uned, dejé en blanco el espacio donde decía, profesión. El chico que me atendió me dijo que eso no podía quedar en blanco, y yo me negaba a poner ama de casa o sus labores, así que puse estudiante, y me quedé tan pancha.

Un besote guapa.


Beker, mi experiencia reconocida es de un sólo proyecto de investigación, pero estuve haciendo prácticas con varios proyectos de investigación que pertenecían a mi madre, y puse tanto esmero que me llamaban mami. Pero el diploma me lo dió la biología y estoy contenta por ello.
Un abrazo.

Georgells dijo...

Me quitaría el sombrero ante Ud., si lo usara... pero de todas formas, le aplaudo con admiración.

En nuestra sociedad, es una pena que acostumbremos minusvalorar la tarea más importante de todas. No sólo no tiene un título oficial, sino que no se considera susceptible de apoyo, mejora, capacitación, etc...

Ojalá que la profesión que has descrito fuera tomada en cuenta por academia, sociedad y gobiernos... otro gallo nos cantara...

Abrazo!